Una manera nada ortodoxa de hacer la pasta, pero tenía prisa, hambre y nada de ganas de ponerme después a recoger la cocina  así que preparé un salteado de gambas peladas y un paquetito de gulas, de las que se venden ya al ajillo, añadí la pasta, sal y pimienta y, aquí es  donde viene la nueva técnica que me criticaréis, pero que me fue muy bien,  añadí un vaso de agua y tapé, dejé cocinar durante el tiempo que marca el paquete. EStaban buenísimas y sólo utilicé una sartén.

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