Hala un platito fácil y cómodo que puede prepararse para el día siguiente(mi modus operandi habitual) y se mantiene intacto.
Para prepararlas simplemente freírlas en una cazuela que tenga tapadera con poquito aceite, ponerle unos trozos de pimiento morrón fresco, taparlas y dejar hacer dando vueltas de vez en cuando.
Cuando ya estén doraditas le  añadimos dos dientes de ajo triturado, y una cucharadita de harina, rehogamos y añadimos un vaso de vino blanco, dejamos reducir hasta que espese la salsita, primero destapado y después tapadas. en 15 minutos a fuego medio bajo estará listo.

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