No se me dan mal las pizzas, se me nota que es una de mis comiditas preferidas, hago bastantes y me gusta variar en la masa  y  sobre el sabor no soy muy especial, le pongo  cualquier cosa que tenga en la nevera, en este caso unas tiras de jamón,  rulo de cabra y champis  laminados frescos. A lo que iba: que tenia ganas de hacer una muy crujiente pero comestible, hice la masa como siempre, preparado de harina para pizza del Carrefour, que es buenísima, aceite de oliva, sal, pizca de azúcar,  agua caliente pero no en exceso y chorrito de zumo de limón para darle elasticidad. El verdadero truco es amasar bien y dejara reposar en lugar templado, tapada, como una hora.
En esta ocasión buscando  el punto crujiente, tras estirar la masa  bastante, procurando no romper los bordes, por eso queda con una forma tan rara, la metí en el horno sin nada, a máxima temperatura solo la base, dejar 10 minutos y sacar. A continuación poner el tomate, chorrito de aceite de oliva, orégano, queso y los ingredientes elegidos… dejar como 5 minutos con calor arriba y abajo hasta que se ve tostada… muy rica…

pi